La mujer de mi vida
A los 15 pensaba que a los 25 sería una ama de casa feliz, con dos hijos y un marido maravilloso. A los 18 juraba que en 7 años sería una ingeniera exitosa viviendo en el extranjero con un hombre que compartiría mi deseo de formar una familia. Era lo único importante, la única preocupación. Triunfar en mi carrera, y encontrar al príncipe azul. A los 21 toda idea de amor y logros en el ámbito laboral se vieron destrozados por las consecuencias de la inmadurez que se adquiere gracias a una vida sin problemas, plena, cómoda. El éxito y aquel gran futuro soñado desde los 15, se escaparon de mis manos en un abrir y cerrar de ojos; o tal vez sería menos hipócrita admitir que yo sabía perfectamente que el coche que manejaba estaba a punto de estrellarse, y no pisé el freno. Ni siquiera me puse el cinturón de seguridad, vi la pared y no reaccioné de ninguna forma. Y porque a veces la vida se luce y te da lo que mereces, sea bueno o sea malo, también caí estrepitosamente de la nube e...


