Las mujeres de mi vida
“i want to
apologize to all the women i have called beautiful
before i’ve called them intelligent or brave
i am sorry i made it sound as though
something as simple as what you’re born with
is all you have to be proud of
when you have broken mountains with your wit
from now on i will say things like
you are resilient, or you are extraordinary
not because i don’t think you’re beautiful
but because i need you to know
you are more than that”
before i’ve called them intelligent or brave
i am sorry i made it sound as though
something as simple as what you’re born with
is all you have to be proud of
when you have broken mountains with your wit
from now on i will say things like
you are resilient, or you are extraordinary
not because i don’t think you’re beautiful
but because i need you to know
you are more than that”
-Rupi Kaur
He aprendido algo de todas las
mujeres que he conocido. Desde la chica que conocí en el baño del antro, hasta
mi mejor amiga. Mi maestra favorita de la secundaria, la mamá de mi exnovio, mi
amiga de las clases de ballet, la “influencer” a la que sigo en Instagram, mis
cuatro hermanas. Las mujeres de mi vida me han enseñado tanto, que quise
tomarme un momento para hablar sobre ellas, su luz, su magia, y sus
superpoderes.
Tengo una hermana que se ha
equivocado bastante, y como consecuencia de esos errores, ha lastimado a muchas
personas. Es alguien que suele pasar semanas sin dirigirte la palabra y podrías
llegar a pensar que no te conoce en lo absoluto, pero identifica rápidamente
tus preferencias y pone atención a detalles sobre ti que casi nadie aprecia.
Siempre da regalos hermosos con mucho significado, y comparte mi gusto por las
películas exageradamente románticas y por las novelas clásicas. En medio del
caos que es su vida, sabe darse momentos exclusivamente para ella, para hacer
lo que le gusta sin importar lo que pase a su alrededor y sin importar lo que
los demás opinen, y no sé si admirarla u odiarla por ello. Es única, está loca,
es necia; puede ser egoísta e imprudente, pero también es de mente abierta,
paciente y relajada. Es muy ella, y le he guardado rencor durante mucho tiempo por eso, pero al
final del día no importa cuántas veces se equivoque: siempre será mi hermana
mayor.
Tengo a Emi, a quien el título de
“amiga” le queda corto. Estuvimos en nuestras primeras veces de todo:
borracheras, mudanzas, fracasos, drogas, hombres, trabajos, corazones rotos,
decepciones. Y si hemos podido mantener esto es porque cuando una se cae, la
otra está ahí para ayudarla, o para quedarse con ella en el piso si no hay
forma de levantarse. Hemos pasado años sin vernos, pero la confianza que existe
entre nosotras es irrompible, inmutable. La amistad que tenemos es lo más
puro y básico que existe; se mantiene a base de mensajes esporádicos y del
saber que no necesitamos nada para confirmar que a pesar de que ha pasado
tanto, seguimos siendo las mismas tontas de hace más de 10 años que compartían
absolutamente todo. No deja de parecerme mágico el hecho de que somos polos
totalmente opuestos, y aun así encajamos como pocas personas lo hacen.
Sobreviví la adolescencia y todas las etapas de mi vida gracias a ella. Siempre
que algo en mi vida se derrumba, ella me consuela; siempre que la vida me
sonríe, se lo cuento todo y ella sonríe conmigo. He iniciado y terminado un
sinfín de relaciones de todo tipo, y ella se mantiene constante. Siempre ha
estado y siempre estará, de eso no tengo ninguna duda. Mis errores son menos
pesados cuando lidio con ellos de su mano, y la vida se vuelve manejable cuando
me dice que todo estará bien. Por eso y por otro millón de razones es que sé
que jamás voy a encontrar a otra como ella.
Rebe es
una amiga que jamás creí tener. Su círculo y el mío jamás se han cruzado, y nuestros
gustos son completamente diferentes. Pero en ella me he encontrado a mí misma.
Es algo difícil de explicar, pero sé que ella va a enseñarme cosas que nadie más
podría, y sé que yo a ella la ayudo a lidiar con experiencias que yo ya he
vivido. Es una mujer sencilla, decidida, responsable y dedicada; se merece toda
la paz y bienestar del mundo, aunque se empeñe en buscar lo contrario. Ojalá
entienda que no necesita a nadie más que a ella, que no solo es suficiente sino
que es demasiado para cualquier persona que no sepa ver el valor de su
existencia.
Tengo también a Mía, que a sus
cortos 26 años ha viajado muchísimo, y tiene hambre de más. Es una exploradora
preciosa, tenaz; cuando tiene una meta, no descansa hasta llegar. Es una
persona noble, totalmente independiente, serena, tranquila, pero también sabe
divertirse a lo grande. Lo que más admiro de ella es su capacidad de aventarse,
de perder todos los miedos y hacer lo que su corazón le pida; no conoce la zona
de comfort y tampoco sabe de ataduras. La realidad es que nuestra amistad ha
pasado por mucho a lo largo de los años, pero no deja de ser parte importante
de mi vida, y siempre aplaudo sus logros y los celebro con ella, aunque sea a
la distancia.
Tengo otra hermana que es la más
fuerte de todas. Que se las arregló para salir adelante con un frijolito en la
panza, que ha pasado por tumores, enfermedades, miles de malestares. Y a pesar
de todo eso, después de mentarle la madre a la vida, sigue adelante con una
fuerza titánica. Hemos tenido algunos problemas y eso la ha alejado de
mí, pero es a quien corro siempre que tengo un problema que parece no tener
solución. Se queja de todo y puede parecer la persona más malhumorada del
mundo, pero también está llena de bondad y es muy cariñosa, aunque ella lo
niegue. Nunca se lo he dicho, pero tengo el recuerdo nítido del día que me dijo
que estaba embarazada; yo no entendía la delicadeza del asunto, pero me explicó
que un bebé se estaba formando dentro de ella, no dije nada, y después me hizo
piojito hasta que me quedé dormida. La considero mi segunda madre, y sé que
haría lo que fuera por defenderme siempre, de quien sea, a la hora que sea. Con
ella a mi lado, no le tengo miedo a nada.
Mónica es la mujer con la luz más
radiante que he conocido. No existe persona que no la adore, su facilidad para
tratar con la gente y su carisma son algo fuera de este mundo. Una vez que
empieza a platicarte algo, no hay fuerza en la tierra que logre detenerla; puede
pasar horas hablando sobre cualquier novela o película, y también explicarte a
detalle cómo funciona un reactor. Su humor es una de las cosas que más disfruto
porque es garantía de que estando con ella, vas a reír muchísimo. Se ha topado
con hombres despreciables que no se dan cuenta de que no hay mujer como ella,
que no ven que su amor es lo mejor que te puede pasar en la vida; ojalá pronto
entienda que merece lo que da, que merece estar con una persona tan preciosa
como lo es ella. Y ojalá que mientras lo encuentra, le baste con quererse a sí
misma. Es sensible, es incondicional: se va a desvivir por apoyarte siempre que
la necesites, se va a ofrecer a hacer y darte todo lo que esté en sus manos e
incluso lo que no, con tal de verte bien. Estar con ella es desconectarte del
mundo, su compañía da paz, serenidad, una sensación de bienestar que pocas
personas pueden brindar. Ha sido testigo de mis momentos más oscuros, de mis
peores errores y mis más grandes dolores, y estoy convencida de que es gracias
a ella que he salido de ahí. Ojalá nunca me haga falta, porque no me imagino
una vida sin la sonrisa de Moni.
Una de mis amigas se llama igual
que yo. La conocí en una época muy difícil, y por eso no pude darme cuenta de
la joya que había llegado a mi vida. Pero últimamente he pasado más tiempo a su
lado, y me di cuenta de que el destino la acercó a mí para que mi historia en
la universidad no fuera del todo horrenda, y para tener a alguien que me
motivara a diario para dar lo mejor de mí y lograr sacar el bendito título. Y
no sólo ha hecho eso, también me ha enseñado a ser mejor persona. Porque ella
es responsable, honesta, prudente, deportista, la mujer más amable del mundo,
generosa, dulce, inteligentísima, justa, madura; admiro lo fiel que es a sus
principios y el corazón enorme que tiene. Creo firmemente que si hay alguien
capaz de lograr absolutamente todo lo que se proponga, es ella; y sé que así
será. Andreita es muchas cosas que yo quiero ser, y soy muy afortunada por
poder crecer y aprender con ella a mi lado.
Conozco a una mujer que cuando se
enteró de que en su vientre estaba creciendo algo que ella no quería ahí, tomó
una decisión. Con toda la entereza del mundo, puso fin a algo que no debería ser
obligación cuando no es algo que anhelas. La acompañé, la consolé, hice todo lo
que pude. Fueron días de angustia, de pesadumbre, un golpe de realidad; daría
lo que fuera por que ninguna mujer tuviera que pasar por algo así sola, que no
fuera algo que tengamos que hacer con miedo y a escondidas solo porque los
demás creen tener razón y derechos sobre nosotras. Ella lo manejó con una
fuerza sobrehumana, y yo lo único que pude hacer fue tomarle la mano y decirle
que todo estaría bien. Y pasó. Y ahora tiene la oportunidad de moldear su
futuro y crear la vida que desea. Ojalá que, si alguna vez llegan a estar en
una situación así, todas tenga la opción de decidir, y tengan también alguien
que las tome de la mano. Sepan que cuentan conmigo para hacerlo. No están
solas, jamás lo estarán.
La amistad que tengo con Dali es
peculiar. Un día somos inseparables, y al otro no nos decimos ni hola. Supongo
se debe a que tenemos opiniones completamente opuestas sobre muchos temas, pero
al final del día no importa que yo ame la carne en todas sus presentaciones y
ella sea vegetariana, no importa que a ella le encante hacer planes que yo no
haría, no importa que nuestras ideas y
costumbres choquen tanto, y tampoco importa que nuestros estilos de vida sean
completamente distintos; ella ha sido mi cómplice y acompañante en muchas de
las noches y experiencias más increíbles de mi vida. Admiro su entrega y su
pasión por la carrera que eligió, lo responsable e independiente que es; lo
mucho que se cuida, lo mucho que se esfuerza por llegar a ser la persona que
quiere ser. Su amor por los animales es algo que inunda el corazón de ternura:
la he visto alimentar perritos de la calle cuando está borracha, y sé que
quiere mucho más a sus mascotas que a mí. Yo la adoro, a pesar de que a veces
nos odiamos, y ha sido un verdadero espectáculo verla convertirse en la mujer
tan impresionante que es. Me llena de emoción saber que me esperan muchos
otros momentos épicos con ella en esta fiesta llamada vida (con reggaetón de
fondo, obvio).
Tengo también a Jo, que en poco
tiempo me ha enseñado mucho sobre cómo ser una mujer que apoya
incondicionalmente a las demás. Es esa amiga que te empodera con comentarios en
tus fotos, que te abraza cuando te ve, que siempre te va a dar un detalle el 14
de febrero o el día de tu cumpleaños, que nunca te va a juzgar y que siempre
tiene un cumplido para ti. Es inteligente, culta y dedicada; el ímpetu con el
que vive se contagia con facilidad, y su forma de defender sus ideas es algo
que pocas personas tienen. Es valiente, no tiene problemas con decir lo que
piensa y las causas que le apasionan son importantísimas. Es una jovencita, y deseo que la vida la trate con la bondad que ella tiene en demasía.
Miriam y yo somos muy parecidas. Compartimos
las mismas inclinaciones políticas, el gusto por las películas de Marvel, ideas
de feminismo y nociones de la vida en general. A las dos nos abruma lo horrible
que puede llegar a ser el mundo, pero nuestra amistad nos sirve para desintoxicar
la mente y darnos un respiro. Y puede que a veces pasemos mucho tiempo
alejadas, pero ambas sabemos que en cualquier situación y en el momento que sea,
si la otra nos necesita, las dos haríamos hasta lo imposible por estar ahí. Sabemos
también que podemos abrirnos completamente y hablar sobre lo que nos duele, contarnos
secretos inconfesables, mostrar nuestro lado más oscuro, y la otra jamás va a
juzgar ni a cuestionar nada porque nuestras almas se entienden, se aceptan y se
quieren. Ella es fuerte de formas que yo jamás había visto, es tan inteligente,
tan culta, analítica, tenaz, atenta, madura; ha pasado por mucho, y a pesar de
eso siempre tiene la mirada fija hacia adelante. Ojalá tenga bien claro que sin
importar lo que pase, siempre será una mujer admirable, la amiga perfecta, y
una de mis personas favoritas .
Otra de mis hermanas vive
conmigo. Nuestra relación es complicada, más de lo que me gustaría. Estoy
segura de que ha tenido que vivir muchas cosas que la han cambiado
completamente: tiende a alejarse, a aislarse. No existe la confianza suficiente
para hablar de nuestros sentimientos, pero siempre me ha cuidado y me ha
defendido como nadie. Ella me sacó a conocer el mundo desde los 15 años, me llevó
de antro, a todo tipo de fiestas, y me preparó mis primeras cubas. Me habló
sobre los peligros de la vida nocturna, y de la vida en general; todo esto
puede parecer ilógico porque ha estado en medio de balaceras, una vez se la
llevó el tren, también ha chocado en propiedad federal y la han escoltado en
patrulla a la casa. Vive al límite y tiene tantas historias y anécdotas, que
Netflix podría sacar al menos 5 temporadas basadas en su vida. Parece la persona
más ingobernable e incorregible del mundo, y lo es, pero también es de admirar
su capacidad de vivir sin miedo y gozar la vida al máximo. Es una rebelde sin
causa, pero con un corazón tan lleno de amor, que comparte todo lo que tiene
con los niños a los que apadrina. Y sé que no existe otra persona tan dispuesta
a dar todo con tal de verme feliz, como ella .
Tengo una amiga que es zurda,
igual que yo. Ella es la persona con la inteligencia emocional más
extraordinaria que he conocido: navega por la vida con bandera de paz, tiene
bien claro quién es; es siempre congruente con lo que piensa, cree y hace.
Maneja cualquier conflicto con dignidad, gracia y prudencia, y sus consejos son
los más útiles y maduros que puedes escuchar. Acaba de adentrarse en la vida
laboral y estoy segura de que va a ser una ingeniera exitosa y admirada por
muchas personas. Es tan guapa que parece modelo, pero sus cualidades van mucho
más allá de cualquier aspecto físico; es culta, responsable, abierta,
brutalmente honesta, divertidísima, agradable. También aprendí, tristemente,
que sabe perdonar. Que es capaz de entender tus errores, hablar sobre ellos y dejar
ir. Mi admiración hacia ella y lo que representa es indescriptible, y nunca se
lo he dicho, pero es uno de mis modelos a seguir; Mich me inspira y me enseña, con el simple hecho de existir.
Ellas son
las mujeres de mi vida. Sé que vendrán más, que otras se han ido, pero a todas
y cada una de ellas las llevo dentro de mí, y les deseo todo lo bonito que sé que
merecen. Gracias por ser ejemplo y motor día con día.
Creo que somos el cúmulo de lo
que hemos aprendido de las demás; somos un poquito como todas las mujeres que
nos rodean, pero al mismo tiempo somos seres divinos, únicos e irrepetibles. Y
eso nos convierte, a todas, en las mujeres perfectas.

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